viernes, 4 de noviembre de 2011

Nombre algunas formas de Prevención de problemas para el odontólogo en el ámbito legal

Al momento de tratar con pacientes, existen ciertas consideraciones que pueden ser tomadas en cuenta para evitar conflictos legales, en casos en que los tratamientos no resultan de la manera deseada. A continuación se describen algunas de ellas:

El enfermo no es un objeto. Es un “sujeto”

El paciente debe ser un partícipe necesario de su tratamiento y de las decisiones que esto conlleva. Por lo tanto se lo debe tratar como tal, informándole claramente el tratamiento que se le realizará, los riesgos que estos implican y las posibles complicaciones que podrían ocurrir

No mentir

Se debe entregar claramente la información al paciente, esto sobretodo en casos de que existan accidentes o complicaciones, dando a conocer realmente como sucedieron los hechos e intentando resolver el problema que pudo haber generado el tratamiento realzado.

Ser prudente

Esto se refiere a tener un criterio adecuado y una conducta médica que surja del razonamiento y la información.

Adquirir pericia

El odontólogo debe formarse, acreditar su formación y demostrarla con hechos, es decir que el trabajo realizado sea de calidad. En este sentido cobra importancia el ser autocrítico y trabajar a conciencia, pensando siempre en el bienestar del paciente.

Nunca se deben realizar acciones que no se saben realizar, es mejor derivar al paciente a un especialista en lugar de realizar una acción imprudente en la que se pueda producir un accidente.

No se debe efectuar una práctica en un lugar que no sea adecuado, es responsabilidad del odontólogo que su práctica sea realizada en un lugar con las condiciones ideales, que cuente con el material e instrumentos necesarios.

Ser diligente

Se refiere a que durante la atención se debe ser cuidadoso y esmerado. Se debe contar con todos los medios necesarios para prestar un servicio de calidad y estar verdaderamente al servicio del enfermo considerando su bienestar ante cualquier factor.

Dejar constancia de acciones realizadas.

Se debe dejar registrado en la ficha clínica todas las acciones realizadas, si existieron complicaciones, cómo fueron resueltas, etcétera. Esto es importante ya que en la justicia lo que no está escrito no es tomado en cuenta.

Reconocer los límites

Este punto se refiere a que el odontólogo no debe realizar acciones para las que no esta preparado, tanto en conocimientos como en materiales o instrumental. Esto implica abandonar la soberbia y saber decir “NO SE” o “NO PUEDO”.

Informar por objetivos

Esto se refiere a que se debe ir informando al paciente y sus familiares, en los casos en que corresponda, en forma escalonada o por etapas. Se debe definir claramente los procedimientos que se van a utilizar para cada etapa, cuáles son sus objetivos y complicaciones.

Ejemplo: La cirugía y sus riesgos. Luego, hablar de las complicaciones. Cuando aparezca la complicación informar como se la combatirá y como los familiares pueden colaborar.

Hacer sentir a los familiares colaboradores

Se estima que el 20% de los juicios son inducidos y fomentados por los familiares de los pacientes, por esta razón es conveniente tratar de involucrarlos. Se debe tener especial cuidado de aquellos que no viven con el paciente o son de otra ciudad.

Cobrar lo justo

Es una consigna muy importante y el aspecto más difícil. No se debe cobrar de más ni tampoco de menos. Cobrar de más, produce en el otro un sentimiento de estafa. Cobrar de menos, genera desconfianza y no permite al odontólogo disponer de los recursos suficientes para capacitarse y equiparse (por lo tanto no tiene que ofrecer al enfermo).



[1] Russo G. Mala praxis médica-La nueva industria del juicio.

3 comentarios:

  1. Creo que todo se puede resumir en una palabra: RESPONSABILIDAD, tanto con la profesión y con el paciente.

    Creo que siempre que uno sea responsable, haciendo lo que uno es capaz de hacer y conocer nuestros propios límites (de conocimiento y destrezas), completando la ficha clínica y hablándole siempre con honestidad al paciente, será siempre un acto de prevención de problemas.

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  2. Aparte de la responsabilidad, creo que también es importante tener una buena y fluida relación con el paciente, ya que ello es fundamental para evitar problemas en el futuro. Que el paciente entienda y participe de su tratamiento, pero siempre teniendo en mente que nosotros somos los profesionales a cargo.

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  3. Concuerdo con lo que opina Lucía. La relación odontologo-paciente debe ser un pilar fundamental en el trato con el paciente. Si esta relación está basada en confianza, el respeto y los demás valores se darán naturalmente.

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